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Católicos y sionistas

Siempre he tenido en gran estima el catolicismo, pero el de verdad, no la quisicosa de estanque verdoso y espeso que lucen desde hace unas décadas algunos. Era aquella Iglesia tan pagana y tan alejada de izquierdas y derechas, tan aristocrática y tan arcaica. Con olor a rancio, a rito y crimen pasional.

Desde el Vaticano II, da pena. Algunas cosas, algunas gentes quedan. Yo me las he cruzado en caseríos dejados en valles del norte, en templos y órdenes ancestrales, con acentos germanos y misales polvorientos en el bolsillo. Con boina militar, soldados de Cristo. Pero ya digo que la cosa está jodida. Hasta los que parecen buenos se descubren impostores.

A lo lejos, contemplaba cabalgar a los últimos parroquianos.

No suelo entrar en páginas donde se dan noticias de la intrahistoria de los movimientos políticos españoles. No me interesan los tejemanejes cainitas que se llevan en derechas e izquierdas. Estoy empachado de intereconomías, indymedias, familias anarquistas, neocristianismos, séptimas generaciones, patriotismos varios,  ortodoxias, ismos y otras vilguerías infantiles. Me dan igual. Pero por una pirueta he terminado leyendo que Yolanda Marín, conocida apologista de holocausto (http://www.minutodigital.com/actualidad2/2009/01/04/yolanda-couceiro-morin-estamos-con-israel/), ha participado en un acto con Alternativa Española, precisamente para sentar las bases de un pensamiento pro-sionista en España.

Que la terrorista intelectual Morín participe en esos saraos (ahora no encuentro el enlace), es ya cosa habitual. Pero que esa gente de AES, que hasta hace unos días eran los adalides del catolicismo al estilo Cristo Rey, se preste a la implantación del antieuropeísmo en España, trayendo con ello la religión capitalista, es imperdonable. No sé si llevan mucho tiempo así o es algo reciente, pero es decepcionante. Ya cantaba Blas Piñar loas a los sefarditas toledanos, es cierto, pero siempre creí ver algo más allá.

Todo cuadra, en todo caso. Se forma un bloque hegemónico de derechas en el que se engranan las diversas familias. Al final, todos al PP. Ya sea a través del colador MinutoDigital, ya lo sea desde el liberalismo esRadio, ya a través del totum revolutum Intereconomía.

A nosotros, socialistas y patriotas, nos importa bien poco. Pero desde el Punto Eurosocialista quisimos ver en ciertos ramajes del catolicismo algunos planteamientos válidos para nuestro proyecto. Claro que, por fortuna, no todos los católicos son de AES, ni todos los cristianos fueron san Pablo.

Categorías:Sionismo
  1. LBN
    enero 11, 2011 a las 11:54 pm

    ¿Off?, ¿cómo que Off? revise sus fuentes😛

    Un saludo.

    • Erráiz
      enero 16, 2011 a las 1:11 pm

      Bueno, lo puse cuando de pronto me aparecía la página como fuera de servicio; y se me olvidó cambiarlo cuando se recuperó…

  2. Orientaciones
    enero 27, 2011 a las 6:19 pm

    Lo que hace algunos años nos podía parecer (decimos bien: «nos podía parecer») una corriente más entre las corrientes de la derecha española, en pocos años se ha ido descubriendo cómo la derecha hegemónica, como la derecha que marca la pauta dominante en el conjunto de las derechas, sean éstas “españolistas” o “independentistas”, “tradicionalistas” o “modernas”, “reaccionarias” o “liberales”, “nacionales” o “democráticas”.

    Y decimos bien: se ha ido DESCUBRIENDO como la derecha hegemónica, que NO convirtiendo en tal, porque su posición de dominio no ha sido ganada tras una pugna con otras corrientes, familias o escuelas de la derecha. En absoluto. No ha existido ninguna pugna, ni discusión. No ha habido ninguna resistencia de “otras” supuestas derechas a la derecha que se ha visto, finalmente, como la «gran tapada», la «elegida», la «derecha maestra», la «derecha que ordena y manda»: la derecha eurosionista, nacional-capitalista y liberal-judeo-cristiana.

    Las supuestamente «otras» derechas no han sido vencidas, sino se han sumado voluntariamente, sin reparo alguno, a la derecha hegemónica.

    Que la derecha «nacional-católica y social» representada por AES, la defensora de la «memoria histórica» de los Reyes Católicos y del Caudillo Franco, la que agitaba «la doctrina social de la Iglesia», muestre finalmente su adhesión a la derecha nacional-capitalista, eurosionista y supremacista racial, indica claramente que conforma un «todo revuelto», en el fondo la misma cosa, con el resto de la derecha, que va desde los grupúsculos integristas que piden la Unidad Católica de España y llaman cobardes liberales a los sionistas porque no se atreven a bombardear las mezquitas de Gaza, pasando por los carlistas separatistas que justifican su posición porque el jacobinismo es el diablo y los andaluces y murcianos una amenaza a la pureza de sangre y las buenas costumbres catalanas, vascas o castellano-leonesas, hasta el progresismo capitalista, españolista constitucional y sionista moderado del diario El Mundo o la cadena VEO7.

    Y ahí están incluidos tambien, ideológica, psicológica y sociológicamente los neo o post fascistas «azules» o de otro color… Sus modos, sus omisiones, sus ambigüedades, sus flirteos con el eurosionismo y el supremacismo occidental les delata, una y otra vez.

    Por lo tanto, se confirma la tesis que derecha, en definitiva, en España, sólo hay una. El PP es como el Movimiento Nacional: la Casa Común de la derecha.
    Su Trono (su Señor Secular) es el Capitalismo.
    Y su Altar (su Señor Religioso) es el Pueblo Elegido, a quien no sólo deben ellos sumisión sino por quien están obligados a desatar Cruzadas para someter a todo el Orbe al Pueblo Elegido.

    Hoy, ser pagano susceptible de exterminio, es no reconocer la supremacía de Nuestro Señor Sionista.

    Si antaño la especie humana era colectivamente culpable de haber martirizado y matado a Jesucristo, quien sufrió y murió por nuestros pecados, hoy los gentiles son colectivamente culpables de haber colaborado o permitido el drama de los judíos europeos en la II Guerra Mundial.
    Si antaño todos los pueblos del mundo estaban moralmente obligados a reconocer la soberanía de Cristo Rey (esa era la doctrina de católicos y protestantes, de ortodoxos y coptos) hoy, el nuevo protestantismo y el nuevo catolicismo (ortodoxos y coptos aún no han admitido la «buena nueva») sostienen que todos estamos obligados a someternos a la soberanía del sionismo, nacional e internacional.

    Pero no nos imaginemos lo que no hubo. La derecha eurosionista y nacional-capitalista (fenómeno paralelo a la derecha neocons americana) no es una derecha radicalmente nueva o diferente a las de ayer (católica o liberal, nacional o democrática, fascistizada o aliadófila): no se ha destruído una derecha y en su lugar se ha creado otra. No. En absoluto.

    Lo que ha ocurrido es una simbiosis, donde las MISMAS derechas se han transformado, se han readaptado y se han reagrupado con nuevos collares: esos valores tradicionales, esa moral católica, esos mitos nacionales, esos dogmas religiosos, no eran otra cosa que una impostura, la cobertura simbólica-sentimental de unos propósitos egoístas, muy subjetivos y materialistas. Igual que el movimiento neocons es la simbiosis mesiánica entre un cínico liberalismo elitista darwiniano donde se hace apología del desprecio brutal a los «perdedores» de la jungla capitalista, y un fanático sectarismo supremacista nacional-conservador, el liberalismo integrista español es la simbiosis que ha readaptado TODAS las corrientes de la derecha española: la derecha católica, la derecha monárquica, la derecha liberal, la derecha carlista, la derecha nacional…

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